Oswaldo, el sibarita III
No, no hemos probado, no nos hemos siquiera planteado la pregunta. La única vez que comí sopa mongolesa le pregunté al mesonero qué tenía para beber y en un español más mandarín que criollo me repitió la pregunta que le hice, “¿qué tiene que beber?”, como si la bebida se hubiera convertido en una necesidad-y nada más alejado del placer que la necesidad-, algo para pasar la sopa, ya que a pesar de su nombre el plato es más seco que líquido. Resignado, pedí simplemente una Coca-cola, esperanto de los restaurantes, sin embargo estoy seguro de que me trajeron Pepsi. Pero ni siquiera esos inconvenientes detendrían al sibarita, que es capaz de sacar los intercambios culturales del terreno del malentendido y llevarlos al lugar que conoce, que maneja, donde quiere estar. Oswaldo Aunque por ser el dia de Francia deberiamos cenar con Champagne.






