Oswaldo, el sibarita IV

Publicado el Monday 20 de July de 2009. Escrito por Luis Alejandro Ordóñez

oswaldo_ el sibarita2_edited-1_256Y de pronto, el sibarita nos dice que no vive sólo para el placer; que, como suele suceder en estos tiempos escasos de mecenas y de fortunas a prueba de caídas del mercado, el sibarita se da placeres de quince y último y hasta donde le permita la cartera. Pero aún así, lejos de entregarse rutinariamente a las actividades que todos tenemos que llevar a cabo, él las hace lucir placenteras y enigmáticas. Oswaldo Comenzando Reunion de Equipo. Chequeando avances del proyecto secreto ¿Un proyecto secreto? ¿Tumbar a un presidente? ¿Robarle los ahorros a un grupo de jubilados? ¿Conseguir la cura de la fiebre porcina? ¿Lograr hacer vino del agua? Hay tantas posibilidades que la especulación no tiene sentido, podríamos hacer esta lista infinita y ello solo aumentaría su futilidad. Y él no nos ayudará, no nos dará pistas, el placer no está en la tarea sino en pensar que nos come la curiosidad. Pero somos malintencionados y no le haremos ningún comentario al respecto, queremos imaginarlo expectante, preguntándose si alguien le preguntará cuál es ese proyecto para poder dárselas de importante.

Porque él se sabe importante y por eso lo que está haciendo también lo es. Oswaldo Culminó la reunión. Excelente avances! Para poder avanzar hay que medir muy bien lo que haces. Un paso medido, estudiado, esas palabras no están ahí por cualquier cosa, no están ahí gratuitamente. Tampoco las que siguen. Al menos eso queremos creer.

Oswaldo Munich o Franckfurt? Qué opinan???? pros y contras? Cuando lo conocimos andaba en eso, debatiéndose entre ambas posibilidades, aunque no eran las mismas, una ciudad cambió, producto quizás de la reflexión anterior, quizás de la confusión, quizás del olvido. Y justo después de ese posible olvido o confusión, cosa imperdonable en un sibarita, pone la responsabilidad en manos de otros, no es algo que esperábamos de él, no tan a la ligera, el placer es cosa seria. Por eso la dificultad para decidir, por eso, también, la necesidad de que sea una decisión propia, sin intermediarios, que otros decidan conmigo lo que me es poco caro, en las decisiones más importantes la democracia no tiene cabida. Hay algo extraño en todo esto, algo que confunde, de pronto el hombre no parece tan dedicado al placer.

Compártelo:
  • Facebook
  • RSS
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Print this article!

Estatus relacionados

Agradezco tus comentarios